Patrioterismo,dominicanidad y traicion a la patria
Cerrando el circulo de las actividades patrias es evidente que muchos políticos nacionales se amparan frente al sempiterno recurso de la dominicanidad para ejercer el patrioterismo que comienza por argumentar que nos están haitíanisando con la inmigración que procede del vecino país y como es de presumir cada vez que se alza una voz en contra de los derechos humanos de los haitianos por débil que esta voz sea esgrimen irresponsablemente la figura de Juan Pablo Duarte como si de un fetiche se tratara.
Los legisladores quienes hacen mejor gala de supranacionalismo al igual que los dirigentes oficialistas conocen tan poco de los ideales y de la historia del fundador de la patria que apenas se reconocen como descendientes de esa estirpe política desinteresada y patriótica que le dio origen a lo que somos como nación.
Ven la conmemoración de la gesta del 27 de febrero como una oportunidad de saludar al Presidente de la Republica durante la presentación de las memorias y durante el te deum de la Catedral y no hacen otra cosa que fingir patriotismo cuando se pasan los otros días del año históricamente hablando siendo total antagonistas de la forma de proceder de Duarte.
El amor a la patria deberían demostrarlo siendo buenos y ejemplares ciudadanos y representando en sus curules los derechos de la colectividad y legislando para salvaguardar la democracia del país por encima de los intereses partidarios y sobretodo de los intereses personales.
El patriotismo verdadero deberia demostrarse siendo solidarios con las masas desposeídas que son tan dominicanas como el que mas y lógicamente defendiendolas de la discriminacion por parte de los empresarios, de los organismos internacionales y sobretodo por la capa política que actúa siempre a traves de lideres que se comportan como verdaderos jefes tribales sin que sentir el mas minimo remordimiento por utilizar los fondos del estado para favorecerse a si mismos.
¿Pero de cuales fondos del estado es que estamos hablando? de los fondos que se recaudan en las aduanas y en los aeropuertos a nombre del pueblo dominicano , los fondos que se reciben en donativos y en prestamos nacionales e internacionales, los que se recaudan de los impuestos a todo lo que se consume en el país, de los que se recaudan a traves de las transacciones inmobiliarias, de los fondos que producen los intereses bancarios de los depósitos públicos dentro y fuera del país, en los bonos soberanos, de los fondos que se adquieren a traves del diferencial del costo de los hidrocarburos y los que provienen de los impuestos de la factura consular, sellos y visados en el exterior entre otros.
¿Acaso no constituye una traición a la patria este tipo de patrioterismo a expensas de los dominicanos que no disfrutan de las miles del poder? ¿Quién se atreve a imaginar al Padre de la Patria buscando prebendas para el y sus amigos o andando en lujosos vehículos de placas oficiales o viviendo cómodamente tan solo por ser “patriota dominicano”?
Sinembargo los referidos apartidas aparecen en las fechas conmemorativas con rostros aparentemente reflexivos en cada ceremonia (donde por cierto excluyen a las masas populares) los vemos cada año depositando profanantes ofrendas florales en el Altar de la Patria como si fuera verdad que sienten reverencia por los simbolos del pais.
Hace falta en nuestro país ser más objetivos con el tema de la nacionalidad y que de una vez por todas entendamos que el enemigo no viene desde afuera sino que en nombre del nacionalismo lo tenemos desde adentro.
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